Boletines y Artículos

Agosto 2011





Boletín Gremial del CEFyLLa Juntada - Nueva Conducción


De Consejos y Consejeros
Los espacios institucionales no pueden ni deben ser vistos como meros espacios de denuncia, sino que es importante constituirlos como espacios donde nuestra participación como claustro sea activa, propositiva y constructiva. No es nada nuevo que los espacios institucionales poseen una estructura antidemocrática, es necesario trabajar en pos de la constitución de un movimiento estudiantil fuerte y organizado desde las bases que nos permita voltear la correlación de fuerzas hacia el interior de los mismos. Lo que sí es nuevo es el hecho de que, más allá de sostenerlo en nuestro discurso, lo llevamos a cabo en la práctica.
Tal como señalábamos a principio de año, creemos que la democratización de la universidad es el primer paso hacia la construcción de una universidad del pueblo. Pero con “democratización” nos referimos a algo más que la democratización del cogobierno, un reclamo que los estudiantes universitarios arrastramos hace más de 90 años, cuando allá por 1918 se reflejaba por primera vez en el Manifiesto Liminar. Vemos también la urgencia de democratizar el conocimiento, poniendo en cuestión qué conocimiento se produce, quiénes lo producen y para quién. Creemos necesario un cambio de raíz en la producción de conocimiento al interior de la universidad, en las formas en que se gobierna y, para lograr ambas cosas un cambio en nuestras prácticas políticas. Que la vinculación entre el decir y el hacer sea efectiva, a eso apuntamos desde Copyleft.
En este sentido, durante todo este año, desde la representación estudiantil en Consejo Directivo, hemos trabajado en distintos proyectos junto con representantes estudiantiles de distintas juntas departamentales, como así también de estudiantes independientes que acercaron sus propuestas e inquietudes.

Estos son Algunos de los proyectos que presentamos y conquistamos en el CD
Proyecto de equivalencias de Idiomas
Ahora aquellos estudiantes que tengan aprobados exámenes de idiomas reconocidos internacionalmente quedarán eximidos de tener que cursarlos.
Ahora vamos a luchar por la modificación de los cursos de idiomas para que esos conocimientos alcancen de forma gratuita a los estudiantes que no los tengan.
Grabación de todos los Teóricos
A partir de un proyecto presentado por La Juntada, todos los Teóricos pueden ser grabados y desgrabados (antes dependía de la voluntad del profesor).
Límite obligatorio para la bibliografía en lengua extranjera
Había materias que tenían hasta el 80% de su bibliografía en Ingles u otro idioma, generando una desigualdad de oportunidades ya que aquellos compañeros que no tengan formación en idiomas no pueden acceder a la bibliografía que precisan para cursar y rendir.
Elección de Direcciones de Departamento en época de clases:
Un pequeño paso (concreto) en la democratización!
Junto a agrupaciones de las carreras de Letras, Antropo, Geografía, Filosofía, Educación, Edición e Historia presentamos un proyecto para que la elección de la dirección de los Departamentos sea en época de clases (antes esto se realizaba en época de receso, imposibilitando la participación y la discusión abierta y democrática). Es sólo un paso, pero esto nos permite visibilizar y poner en cuestión, no sólo la composición antidemocrática de los cogobiernos, sino también su funcionamiento cotidiano.
+Actualmente estamos trabajando para impulsar la reforma de la composición de las Juntas de Carrera apuntando a que las mismas haya mayor presencia estudiantil. Somos conscientes de que aún falta mucho para lograr la universidad que queremos, pero estamos seguros de que estos primeros pasos van en esa dirección.   
Universidad, DDHH y Juicio a los Genocidas
Gracias a un proyecto presentado en conjunto con la cátedra libre de DDHH, se logró que la facultad difunda la convocatoria de los juicios a los genocidas para fomentar la participación, así como también que sean tomados como una temática a ser investigada por parte de la comunidad académica.
+Impulsamos que la UBA se declare a favor del premio Nobel de la Paz para las Abuelas de Plaza de Mayo, a favor del Matrimonio Igualitario y a favor de la despenalización del Aborto desde la representación estudiantil en el Consejo Superior
Régimen Especial de Cursada
Impulsamos el nuevo Régimen Especial de evaluación, asistencia, etc. El mismo tiene como fin que los requerimientos para ser alumno regular y las evaluaciones parciales y finales permitan adaptarse de acuerdo a las capacidades diferentes de los estudiantes. Evitando así la deserción por causas que nada tienen que ver con el estudio.

Al Centro y adentro
La semana del 29/11 al 3/12 también se vota Centro de Estudiantes. Como venimos diciendo, la disputa por la universidad que queremos se da en todos los frentes y de la misma manera que buscamos hacernos oír en las Juntas o en el Consejo, quienes integramos Copyleft-La Juntada creemos  fundamental transformar el CEFYL (que no es solo una mala fotocopiadora y un bar). Porque queremos que nuestra herramienta gremial convoque a la participación y a la construcción colectiva, que sepa dialogar con el conjunto de los compañeros y compañeras, que, agrupados o no, transitan cotidianamente las aulas y los pasillos de nuestra facultad, más allá de sus matices de pensamiento.
Por esta razón te invitamos a participar de estas elecciones de Centro, para que EL CAMBIO TAMBIÉN LLEGUE al CEFYL. Busca en la mesas de La Juntada, nuestras propuestas para CENTRO!

¿Y en Filo?
Filo también protagonizó  el estudiantazo… fueron 31 días de toma con un reclamo claro y concreto: un edificio para todos y todas que no tenga espacios arancelados, que esté conectado en todos sus pisos y que tenga jardín maternal y comedor universitario; para esto fue fundamental el trabajo realizado desde el 2008 por la comisión por el presupuesto que generó los insumos necesarios para dar una disputa en mejores condiciones, un pre proyecto de edificio que hizo dejar en evidencia las intenciones de la gestión de priorizar los espacios arancelados. Los 31 días de lucha estuvieron marcados por asambleas multitudinarias, clases publicas y auto gestionadas por los mismos estudiantes, comisiones como la de mercantilización, LES-coneau y autogestión del conocimiento. En definitiva, mucho trabajo de base y participación activa para finalmente lograr que se firme una resolución de consejo directivo, en una sesión masiva en la 218, donde se contemplaban los reclamos estudiantiles.

Sobre el proceso y como parte de el, desde La Juntada caracterizamos que la lucha que estamos afrontando es de largo aliento y que en la etapa en la que estábamos era necesario un golpe rápido y efectivo. Las maniobras de la gestión y algunas decisiones tácticas poco resolutivas promovidas por ciertos sectores dilataron el camino hacia una sesión en donde estar cara a cara con la gestión (no con sus títeres sino con el mismo titiritero). No obstante, pudimos hacerles sentir el peso de una correlación de fuerzas favorable y obligarlos a ceder. También vimos con cierta preocupación que el reclamo por momentos tomó un tinte estudiantilista, arriesgándose a excluir al resto de los claustros. Nosotros reafirmamos que si la Universidad la vamos cambiar entre todos los actores que estamos en ella, distanciarnos del resto de los claustros puede ser una tendencia peligrosa.

Por último, los 31 días también pusieron sobre el tapete la crisis de un modelo de centro de estudiantes basado en el consignismo vacío y la auto-representación. Muestra de esto fue que la conducción del CEFYL quedó marginada de la coordinación de las asambleas desde la primer semana, así como también la falsa dicotomía que se genero entre centro de estudiantes -CEFYL- y asamblea. Sin ir más lejos, las comisiones que se formaron y que hoy siguen funcionando se identifican como comisiones de la asamblea, pero no del centro. Cuando el centro de estudiantes es sólo identificado por los espacios de gestión (fotocopiadora y bar) o cuando la identidad del mismo es la de la agrupación u organización que lo conduce, la funcionalidad gremial queda olvidada. Por eso es necesario generar una identidad de centro que permita contener al activismo como militantes del CEFYL que, sin ser parte de la conducción, se organizan en su gremio. Y esto sólo podremos lograrlo con la democratizando del Centro. Debemos conformar un cuerpo de delegados que permita llevar los debates a todos los cursos y fomente un espacio de mayor participación, fortalecer las comisiones y todas las iniciativas que puedan permitir abrir las puertas a que un mayor numero de estudiantes se sientan parte de algo que hoy parece estar escindido de la mayoría.

La no auto-representación es el eje de nuestro quehacer cotidiano como consejeros estudiantiles en este primer año en el Consejo Directivo. Ejemplo de esto fueron las reuniones abiertas que impulsamos periódicamente con los consejeros. Sabemos que la lucha en este ámbito va a ser desigual hasta que logremos democratizar los órganos de cogobierno. Sin embargo, vemos la necesidad de no negarlo como instancia porque es ahí donde se terminan definiendo los reclamos. Como se demostró en nuestra última lucha, con la movilización estudiantil y generando una correlación de fuerzas favorable podemos conseguir grandes cosas. Durante este año como consejeros logramos avanzar en varios aspectos que implican empezar a democratizar el conocimiento. Así, los proyectos que presentamos y fueron aprobados como la limitación de bibliografía en idioma extranjero, la grabación obligatoria de todos los teóricos, la posibilidad de todas las carreras de hacer las prácticas y observaciones de Didáctica en bachilleratos populares u otras experiencias no formales, la equivalencia de idiomas y la elección de directores de carrera en época de clases son pasos que nos permiten empezar a construir una Universidad diferente, una Universidad laica, gratuita, científica y al servicio del pueblo.

Que la universidad se pinte de pueblo
La situación política al interior de la UBA ha sufrido varios cambios -al menos a nivel claustro estudiantil- en el último tiempo. La izquierda recuperó la conducción de dos centros más de las manos del pan-radicalismo que gobierna la universidad. El triunfo en Farmacia y Bioquímica y en Medicina significan un claro avance de la izquierda, avance que ya se había visto expresado en el triunfo en las elecciones de nuestra federación: por primera vez, las agrupaciones que conformamos La Juntada accedimos a la co-presidencia de la FUBA, con la intención de comenzar a transitar el largo camino de refundación de nuestras herramientas gremiales también a nivel regional.

En sintonía con ese objetivo, desde la nueva conducción de la FUBA impulsamos distintas iniciativas como la Feria de Productos Autogestivos y la primera edición de la Cátedra Libre Nuestra América. Estas dos, bastante representativas de lo que pensamos debe ser una herramienta gremial: creemos que debe articular con los movimientos sociales más allá de la asistencia a una marcha o el aporte a un fondo de lucha; la herramienta gremial que nosotros queremos apunta a articular realmente con estos sectores, ya que vemos la transformación de la universidad como tarea del conjunto del campo popular. También pensamos que nuestras herramientas gremiales (ya sean los centros o la federación) deben darse una política seria en torno a la producción de conocimiento, cuestión que desde La Juntada pensamos que va en paralelo a las luchas de índole gremial. La construcción de un movimiento estudiantil fuerte y capaz de influir en la coyuntura política general no puede darse sólo mediante el luchismo agotador y acrítico que a veces naturalizamos en la UBA. Debemos luchar, pero debemos reflexionar sobre nuestras luchas y, sobre todo, debemos apuntar a dar la disputa sobre el sentido, sobre el rol de la universidad: qué conocimiento se produce, quiénes lo producen y para quién. Es necesario construir contrahegemonía en el campo de la producción de conocimiento y hacerlo de forma colectiva.

Sin embargo, no debemos olvidar que el fin del año pasado y el inicio de este 2010 nos encontraron otra vez enfrentando la elección de forma ilegítima de nuestro rector, pero otra vez sin una alternativa que oponerle. Desde La Juntada insistimos siempre en la necesidad de construir procesos de lucha: que el conflicto no sea la asamblea, la marcha, la toma o la concentración. Éstas son medidas muchas veces necesarias pero nunca suficientes por sí mismas. Es fundamental construir los procesos de lucha, debatir colectivamente en pos de llenar de contenido nuestras reivindicaciones y sobre todo darnos un trabajo serio de cara a la construcción de dichos reclamos. Un proceso victorioso es aquél que surge desde las bases y con participación masiva de todos nosotros; es aquél que deja de lado las mezquindades que a veces naturalizamos para proponer un debate abierto y franco con el conjunto de la comunidad educativa y, finalmente, es victorioso en la medida en que nos tracemos una estrategia clara para conseguir lo que queremos. En este sentido, cabe destacar los procesos que se dieron en Exactas y Sociales.

Creemos importante recuperar las experiencias de estas otras dos facultades porque creemos que podemos aprender de ellas. En Exactas se le dijo no a la acreditación de las carreras de grado a la CONEAU. Pero como lo fundamental es el proceso, lo enriquecedor es ver cómo se llegó a eso. El decano Aliaga le tuvo que bajar el pulgar a su propia propuesta en un Consejo Directivo sesionando en el aula magna, no debido a un brusco cambio de parecer por su parte, sino a la presión generada por un proceso de discusión colectivo entre docentes y estudiantes sobre las implicancias de acreditar sus carreras a un organismo mercantilizador como es la CoNEAU. Ese es el tipo de proceso de lucha que desde La Juntada reivindicamos, un proceso de lucha que no privilegia la medida por la medida misma, sino el trabajo, el debate y la movilización como corolario de un proceso previo.

El caso de Sociales es paradigmático en tanto versa sobre la cuestión edilicia, un tema en boga para todos aquellos que estudiamos o trabajamos en la UBA y en tanto implica un andar que ya lleva casi 14 años. El camino recorrido incluye la toma de la facultad, del rectorado y del Ministerio de Educación. Atraviesa varios decanos, rectores y conducciones del centro de estudiantes y de la federación. Y lo que nos deja como saldo es la importancia de la organización y la movilización del movimiento estudiantil; la construcción -aún en proceso- de un nuevo modelo de centro de estudiantes, de un centro organizado y participativo, con un cuerpo de delegados y una identidad propia que excede a las organizaciones que lo conducen fue lo que permitió, entre otras cosas, que el movimiento estudiantil del CECSo sea más masivo que nunca. Y como la fuerza del movimiento viene dada por la aplastante mayoría que nuestro claustro tiene en la universidad, fueron estos factores también los que condujeron a la victoria.

De todo este camino andado creemos necesario extraer algunas conclusiones y tareas para la etapa que debemos afrontar como movimiento. Ya lo hemos dicho: la mejor forma de luchar es proponiendo, y es en ese sentido que consideramos fundamental profundizar las discusiones sobre el modelo de universidad vigente y aquél que hoy se nos impone como necesario. Los debates en torno a la Ley de Educación Superior, la acreditación a la CONEAU y la democratización de nuestros órganos de cogobierno son debates que se vienen y sobre los que nosotros como estudiantes debemos posicionarnos. La cuestión de la democratización, tal como lo decíamos a principio de año, es un tema central debido a que el resto de nuestras reivindicaciones (el tema presupuestario acá es un ejemplo claro) tienen su raíz en lo antidemocrático del cogobierno universitario que a su vez se encuentra reglado así por la Ley de Educación Superior vigente.

Pero la democratización, a nuestro entender, excede al cogobierno; debemos apuntar también a la democratización del conocimiento en pos de repensar y redefinir el rol que como futuros intelectuales críticos queremos asumir en el seno de nuestra sociedad. Repensarnos, en última instancia, como sujetos universitarios y rediscutir y actualizar el contexto sociopolítico en el que estamos inmersos. Los procesos de reforma de los planes de estudio abiertos en muchas carreras de nuestra facultad adquieren, de esta forma, una importancia crucial.

Para incidir realmente en estos procesos creemos urgente refundar nuestro centro de estudiantes. Queremos un CEFyL con una identidad propia, un CEFyL participativo, organizado desde abajo, desde las bases, desde los cursos... un CEFyL que no separe lo gremial de lo académico, que son dos caras de una misma pelea: transformar nuestra universidad aportando así al cambio social. Queremos un nuevo centro, una nueva federación, un nuevo modelo de herramienta gremial que apunte realmente y con seriedad a la construcción de otro modelo de universidad con todos los claustros y con el conjunto del campo popular. Un centro que apunte a que la universidad, en palabras del Che, “se pinte de negro, que se pinte de mulato; que se pinte de obrero y de campesino, que la universidad se pinte de pueblo”.